Las hormigas encuentran el camino incluso cuando andan hacia atrás

25 de January del 2017

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En la imagen: Una hormiga recolectora de las especie Cataglyphis Velox en Sevilla. En el vídeo: Una hormiga camina hacia delante con un pequeño trozo de galleta. Después, otra hormiga arrastra un gran insecto marcha atrás - Michael Mangan y Hugh y Pastoll/ Antoine Wystrach
J. DE J. Madrid  - Actualizado:  Guardado en: Ciencia

No todos somos buenos orientándonos. A algunos de nosotros nos cuesta encontrar el camino de vuelta a casa cuando hemos deambulado por un lugar nuevo o que no conocemos bien. ¿Por dónde era?, nos preguntamos mientras dudamos entre una u otra dirección. Compliquemos aún más la historia. Imaginemos ahora completar el recorrido caminando hacia atrás. Parece imposible, ¿verdad? Pues las hormigas pueden hacer exactamente eso. Un grupo de investigadores de la Universidad de Edimburgo explica en la revista Current Biology la gimnasia mental que estos insectos practican para no perderse a pesar de las dificultades.

«Nuestro hallazgo principal es que las hormigas pueden desacoplar el sentido de su marcha de la orientación de su cuerpo», dice Antoine Wystrach, autor del estudio. «Son capaces de mantener un sentido de la marcha, digamos hacia el norte, con independencia de su orientación corporal».

 

De hecho, las hormigas pueden mantener la dirección norte yendo hacia adelante (cara al norte), hacia atrás (cara al sur), o hacia los lados (mirando hacia el este o hacia el oeste). El descubrimiento es digno de mención, apuntan los investigadores, porque desafía la noción de que los insectos se limitan a la realización de comportamientos simples, de estímulo-respuesta.

 

Wystrach y sus colegas sabían que las hormigas a menudo se llevan los alimentos pesados tirando de ellos hacia atrás. Otro informe demostró que las capacidades de navegación de los insectos no se veían perjudicadas en esas circunstancias. Es decir, los insectos no tenían problemas para volver al nido con su carga. Los resultados sugerían que las hormigas pueden ser capaces de reconocer el mundo que les rodea, con independencia de la dirección a la que se enfrentan.